La danza en niños con Necesidad
Educativa Especial como herramienta para la integración y el aprendizaje.
![]()
INTRODUCCIÓN
El
escrito que se presenta a continuación está destinado al empleo de la danza
educativa, con el fin de integrar y ayudar a mejorar las distintas
capacidades motoras y cognitivas de aquellos alumnos con necesidades
educativas especiales, así como la diversidad del propio grupo de clase.
En
este proyecto presentamos inicialmente un marco teórico dónde aparece el término danza junto a sus diversas
características, tipologías y aspectos más relevantes, así como su evolución
histórica. Al mismo tiempo, hablamos de la danza en la escuela, haciendo
hincapié en sus beneficios y su distinta efectividad e incluso, destacamos
las distintas herramientas útiles de la danza en la escuela. Además, tratamos
distintas metodologías para aplicar la danza en diferentes ámbitos como en la
educación, para integrar y ayudar a mejorar las distintas capacidades motoras
y cognitivas de aquellos alumnos con necesidades educativas especiales.
Esperamos
que con este proyecto que presentamos puedan servir y ser útiles a todos y
cada uno de nuestros alumnos para su desarrollo motor, cognitivo y personal,
independientemente de sus capacidades, características y necesidades, así
como a otros maestros y estudiantes del grado de Educación Primaria.
|
OBJETIVOS
Ø Proponer la danza para integrar y ayudar a mejorar a
nivel motor, cognitivo y personal a todas aquellas personas que presentan una
Necesidades Educativas Especiales, especialmente a niños, ya que desde temprana
edad se debe estimular en cualquier sentido y que mejor en la danza.
Ø Presentar una propuesta didáctica útil y eficaz.
Ø
Mostrar los
beneficios y la importancia del desarrollo de la danza en la educación
primaria.
DEFINICION
La danza es un arte que puede definirse de distintas formas ya
que engloba distintos aspectos como el movimiento humano, la expresión
corporal, el espacio, el tiempo y el ritmo.
Es
una actividad motora que se basa en la utilización del cuerpo, en ciertas
ocasiones a través de gestos técnicos, con el fin de expresar sentimientos,
emociones y diferentes ideas. Cuando realizamos cualquier tipo de danza estamos
ejecutando diferentes acciones con nuestro cuerpo que pueden ser desde las más
sencillas a acciones de lo más complejas. Este tipo de acciones físicas pueden
ser creadas y realizadas por un solo individuo con su propio cuerpo o a través
de la interacción y armonía de varios cuerpos. Cada tipo de danza tiene
normalmente unos gestos o movimientos específicos, marcando así diferentes
estilos de movimientos. Podemos observar unos movimientos específicos tanto
individuales o colectivos en las danzas étnicas o africanas y otros movimientos
técnicos, en otro tipo de danzas como la danza clásica o contemporánea.
Los
distintos movimientos se realizan acorde a un espacio y tiempo determinado, es
decir, acorde a una secuencia rítmica y a un tiempo determinado. Pero estos
movimientos o gestos dancísticos no tienen que estar siempre unido a un tipo de
música o secuencia rítmica.
La
danza puede realizarse en distintos espacios acorde a diferentes ritmos. Al
existir diferentes tipos de danza, cada danza tiene una estructura rítmica,
marcada por una música o percusión.
Al
mismo tiempo, como bien he plasmado anteriormente, la danza además de ser
movimiento es un medio de expresión y comunicación dentro de nuestra sociedad.
Es una actividad a través de la cual los seres humanos podemos llegar a
utilizar toda nuestra capacidad motora con el fin de expresar y comunicar, sin
tener que seguir una
serie de reglas o normas como en
otras actividades de carácter deportivo. Dentro de la danza, el propio bailarín
o el coreógrafo combinan y crea distintos movimientos acordes a una música, con
el fin de expresar y comunicar a los demás lo que ellos desean transmitir. La
danza se llega a convertir en un medio por el cual una persona puede
exteriorizar y transmitir distintos deseos, pasiones, sentimientos y emociones.
Por otra parte, la danza además de pertenecer a la dimensión
del arte, se puede incluir a su vez, en la educación, en el ocio y en la
terapia.
En definitiva, podemos definir la danza como aquella
actividad motora que se basa en la utilización del cuerpo, con el fin de
expresar sentimientos, emociones, diferentes ideas, pasiones y deseos; acorde a
un espacio y a una estructura rítmica, sin la necesidad de tener directamente
la presencia de un tipo de música. La danza se convierte en un elemento de
identidad social y cultural, perteneciente tanto al arte, a la educación, al
ocio y a la terapia.
DANZA EN LA ESCUELA
Según
Fuentes (2006) la danza escolar fue promovida por diversos bailarines de danza
moderna, causando cierto enfado e insatisfacción al profesorado de Educación
Física. Esto se debía a que los docentes de dicha asignatura se planteaban si
el fin de este tipo de danza que se enseñaba, concordaba con los objetivos y
contenidos educativos. A partir de dicho planteamiento por el profesorado de
Educación Física surgen dos tipos de danza educativa: 12
La danza como medio educativo al
participar en los fines creativos, físicos, intelectuales y sociales, al margen
del nivel de perfeccionamiento coreográfico; y la danza entendida como una
forma artística de expresión que requiere el más alto nivel de perfección
posible. (Fuentes, 2006, p. 389)
Actualmente, encontramos estos dos tipos de danza organizados
por una parte, la danza como medio educativo dentro de la propia asignatura de
Educación Física y por otra, la danza como forma artística de expresión dentro
de las actividades extraescolares u otro tipo de departamentos específicos de
la danza.
Antiguamente, la danza siempre ha tenido una gran influencia
y relevancia dentro de los sistemas educativos. Dónde más temprana se implantó
la danza y tuvo mayor relevancia fue en los sistemas educativos de Estados
Unidos y Reino Unido.
Este tipo de danza educativa ha servido dentro del sistema de
enseñanza en los distintos países, para desarrollar distintos valores tanto
morales como religiosos, algún que otro aspecto histórico o cultural de ciertos
lugares, para transmitir distintos conocimientos y costumbres de la propia
sociedad, para mejorar y fomentar las habilidades corporales, el
perfeccionamiento de posturas y la relajación. En general, la danza ha
promovido una educación en salud en su totalidad. Además, la realización de
danzas en parejas o grupo ha conseguido fomentar y desarrollar la comunicación,
cohesión e integración de las distintas personas; así como, la danza ha
conseguido fomentar la interdisciplinariedad conectando y relacionándose con
otras asignaturas como la música, la historia o las matemáticas.
Con el paso del tiempo, el papel de la danza en el sistema
educativo ha ido perdiendo cierto protagonismo ya que, la expresión corporal ha
perdido importancia dentro del proceso enseñanza y aprendizaje. Los sistemas
educativos se han inclinado más por una educación más intelectual,
desarrollando en las distintas clases de Educación Física principalmente juegos
y deportes.
Actualmente, en la
Comunidad de Madrid, según el Decreto 89/2014 “la asignatura de Educación
Física en la Educación Primaria, tiene como principales objetivos el desarrollo
de capacidades motrices, la adquisición de hábitos saludables y de conducta, y
la práctica de actividades físicas, deportivas y artísticas”. Por lo tanto ya
empieza a dar la misma importancia a lo deportivo y a lo artístico. Deben
desarrollar tanto 13
actividades deportivas y físicas como
artísticas para formar integralmente a todos y cada uno de los alumnos de la
etapa de Primaria.
Dentro del propio currículo de la Comunidad de Madrid se comienza a dar mayor relevancia a la
expresión corporal y concretamente a la danza, para fomentar todo el lenguaje
corporal de cada uno de los niños de Educación Primaria. Adquiere tal
importancia, que la danza se ha convertido en un contenido principal del área
de Educación Física. El Decreto 89/2014
presenta cuatro objetivos en relación con la danza que deben alcanzar para que
los alumnos se formen íntegramente:
Utilizar los recursos expresivos del cuerpo y el movimiento,
de forma estética y creativa, comunicando sensaciones, emociones e ideas;
representar personajes, situaciones, ideas y sentimientos utilizando los
recursos expresivos del cuerpo individualmente, en parejas o en grupos;
representar o expresar movimientos a partir de estímulos rítmicos o musicales,
individualmente, en parejas o grupos; conocer y llevar a cabo bailes y danzas
sencillas representativas de distintas culturas y distintas épocas, siguiendo
una coreografía establecida; y construir composiciones grupales en interacción
con los compañeros utilizando los recursos expresivos del cuerpo y partiendo de
estímulos musicales, plásticos o verbales.
Hoy en día, analizando el currículo de la Comunidad de Madrid, el papel de la
danza en la educación obligatoria ha adquirido la misma importancia que otras
actividades físico-deportivas. También, si analizamos distintos currículos de
otras Comunidades de España, podemos comprobar que tanto la expresión corporal
como la danza, tiene cabida en la educación de los distintos alumnos y que
deben desarrollar, como otro contenido más de la asignatura de Educación
Física, para formar alumnos competentes que consigan desarrollarse en su
totalidad tanto a nivel personal como cognitivo.
Según Cuéllar y Pestano
(2013) el peso de la
Expresión Corporal y su presencia en el currículo educativo, como práctica
motriz esencial en el desarrollo del niño, no se corresponda a la importancia y
desarrollo de dicha asignatura en la propia formación de los maestros de
Educación Física. Actualmente, apenas se forman en la expresión corporal y
concretamente en la danza a los futuros docentes ya que, estos contenidos no
aparecen ni tienen cabida, en los distintos programas de formación tanto de las
Facultades de Magisterio como de las de Ciencias de la Actividad Física y el
Deporte. Habría que promover una renovación en los planes de estudio en la
formación de los 14
profesores de Educación Física,
buscando una amplia formación destinada a otros campos de intervención según
nos exige la sociedad. Promover una Educación Física de calidad a través de
maestros especialistas que deberían formarse profundamente en todo tipo de
contenidos de la misma, dónde la Expresión Corporal y la Danza adquiera mayor
importancia y valor, desarrollándose en su mayoría de forma práctica.
Como bien nos plantea Monroy
(2003, p. 161) “¿quién enseña o debe enseñar danza a los niños?”. Como bien
presenté inicialmente, la danza escolar la comenzó a promover bailarines profesionales,
pero, hoy en día, al diferenciar los dos tipos de danzas, nuestra danza
educativa puede enseñarla y utilizarla cualquier maestro de Educación Física.
Podrían impartir dicho contenido si se les formaran correctamente y mínimamente
a lo largo de su formación como docentes o a través de diversos cursos de
reciclajes para los maestros más antiguos.
El maestro que imparte
la Danza en su área de Educación Física tiene que tener cierta sensibilidad y
cierto interés de conectar con los gustos y deseos de los distintos alumnos.
En muchas ocasiones, los intereses del docente no quedan
claros con dichos contenidos y por lo tanto, no consiguen un desarrollo
correcto y coherente del proceso de enseñanza y aprendizaje. El maestro tiene
que tener claro que nosotros como bien nos dispone el currículo, debemos desarrollar
una danza dónde trabajaremos distintos procesos pedagógicos y didácticos,
olvidando aquella danza artística de expresión que busca otro tipo de metas.
También, el maestro tiene que tener muy en cuenta los intereses y cuáles son
sus motivaciones de los distintos alumnos. De acuerdo con lo que plantea Monroy (2003) un maestro no puede
desarrollar el contenido de la Danza como el aprendizaje de pasos o
desplazamientos básicos al crear un baile o propio de un tipo de danza. Tiene
que llevar a cabo la Danza en sus distintas clases teniendo en cuenta los
deseos, gustos y sueños de los diferentes alumnos, conociendo si estos
prefieren bailar por la propia alegría y satisfacción que les produce o si
prefieren aprender la danza para representarlo en un escenario, con el fin de
mostrar las habilidades desarrolladas y alcanzadas.
A
parte de este tipo de recursos, como la danza terapia, nos encontramos con la
danza educativa, aquel recurso que es de mayor utilidad e interés para nuestro
campo de la educación.
La
danza educativa, a diferencia de la danza terapia, está destinada a la
formación de todos y cada uno de los alumnos.
Esta
danza educativa como bien afirma Panhofer (
2005)
“la danza educativa forma parte del arte de enseñar, mientras que la
DMT o danza terapéutica forma parte del arte de curar”
Como
la danza educativa podemos ayudar a cualquier alumno a controlar y dominar sus
movimientos corporales, a fomentar la expresión de emociones y sentimientos y
así mismo, fomentar y crear las relaciones sociales.
Concretamente
como presenta Panhofer (2005) “la danza educativa consigue: un aprendizaje y
desarrollo corporal, motor, sensorial y perceptivo; una exploración y conocimiento
de los elementos de la lengua coreográfica; un aprendizaje y desarrollo de
facultades cognitivas, aptitudes relacionales y facultades imaginativas y
creativas”
Esta
danza educativa, en el ámbito de la limitación de tiempo, a diferencia de la
DMT y danza terapia, no tiene limitación temporal de ningún tipo. Con ella,
podemos conseguir beneficios y resultados eficaces a largo plazo, incluso
durante toda la vida.
Hoy
en día, la formación de los maestros se destina no solamente a contenidos
formativos sino también, a contenidos más terapéuticos. De esta forma,
conseguimos dar lugar en ciertos ámbitos y sectores pedagógicos a la aparición
de la danza terapéutica, dónde también fomentamos y buscamos unos objetivos más
relacionados con salud, concretamente con la curación.
A lo largo de la historia, con el cambio de legislatura en el
campo de la educación, se ha ido avanzando en el tema de la atención a la
diversidad, adquiriendo una máxima importancia dentro de la educación en los
distintos centros educativos. Al vivir en una sociedad democrática hemos tenido
que ir aceptando y dando mayor importancia en la educación los valores de
igualdad, solidaridad y diversidad.
La atención a la diversidad se define como “atender a toda la
diversidad de alumnos presentes en la escuela, ya sea diversidad de entornos
socio-familiares, de intereses, de motivación, de capacidades, de ritmos de
aprendizajes, etc.
La LOGSE fue quién comenzó a hablar del término de
necesidades educativas especiales y actualmente, en el Decreto 89/2014:
Se habla de una atención a la diversidad dónde se busca
facilitar el aprendizaje de todos los alumnos que requieran una atención
educativa diferente a la ordinaria por presentar necesidades educativas
especiales por discapacidad, por dificultades específicas de aprendizaje (entre
ellas la dislexia), por presentar Trastorno por Déficit de Atención e
Hiperactividad (TDAH), por sus altas capacidades intelectuales, por su
incorporación tardía al sistema educativo, o por condiciones personales o de
historia escolar. Corresponde a la Consejería con competencias en materia de
educación adoptar las medidas necesarias para identificar a los alumnos con
dificultades específicas de aprendizaje y valorar de forma temprana sus
necesidades. (p.17)
Según Landívar (citado por Arráez, 1998): 24
Dentro de este tipo de alumnado con
necesidades educativas especiales podemos encontrarnos con: necesidades
educativas psíquicas y físicas. En las psíquicas tenemos las dificultades de
aprendizaje, las deficiencias intelectuales y mentales; y las emocionales,
afectivas y sociales. Por otra parte, en las físicas tenemos las sensoriales,
las motrices y las fisicorgánicas (enfermedades crónicas). (p.20)
Para todo este tipo de alumnado debemos seguir unos
principios metodológicos en nuestras clases de Educación Física, para conseguir
el pleno desarrollo motor, personal y cognitivo de cada uno de estos alumnos.
Estos principios según Arráez (1998) son: “el principio de normalización, el
principio de significatividad o priorización, el principio de participación, el
principio de realidad y el principio de contextualización” (p.23, 25).
Con el principio de normalización, los maestros utilizarán el
currículo ordinario como referencia con el fin de alcanzar los objetivos
establecidos en este.
Con el principio de significatividad los maestros adaptaremos
o modificaremos los distintos espacios y/o materiales, así como las propias
actividades.
Con el principio de participación, los maestros y los
distintos compañeros otorgarán a este tipo de alumnado con necesidades
educativas especiales, el apoyo necesario y requerido por dichos alumnos.
Con el principio de realidad, se hace referencia a que los
maestros darán lugar a planteamientos lo más realistas posibles, apartando
aquellos idealistas.
Finalmente, con el principio de contextualización, el maestro
deberá conocer en su totalidad el centro y el entorno dónde se encuentra el
propio alumnado.
En definitiva, debemos llevar a cabo la danza educativa
teniendo en cuenta la atención a la diversidad y siguiendo aquellos principios
metodológicos dentro del área de Educación Física, con el fin de llegar con
este tipo de metodología a todos y cada uno de los alumnos, independientemente
de sus capacidades, características y necesidades especiales y específicas.
Para finalizar,
considero que la danza influye en la capacidad representativa del lenguaje y el
carácter rítmico de la música. Esa interacción nos permite contar relatos
utilizando la expresión corporal esta busca una posición corporal adecuada que
refleja el cuerpo con respecto al espacio, donde los reflejos pueden hacer
intervenir, músculos, segmentos corporales o el cuerpo completo; mientras mas
practica el niño el cuerpo presenta estabilidad y flexibilidad necesaria para
realizar movimientos de gran complejidad, y sincronizar nuestro movimiento
con el de los demás de una manera que favorece la cohesión social. Donde el
niño puede adquiriré destrezas psicomotoras, perceptivas motrices, otra es el
esquema corporal a medida que el niño se desarrolla, llega hacer consciente de
su propio cuerpo y logra, finalmente, su adecuado conocimiento, control y
manejo.
Es una realidad probada que las personas con necesidades educativas
especiales pueden ejecutar la danza, en la medida que se fortalezca la
sensibilización a la comunidad y al mundo artístico, contemplándose, dentro de
los programas de educación, una adecuada orientación y formación laboral, y a
su vez promueva la especialización de docentes en esta área.
El desarrollo de la
capacidad expresiva le permite al niño estimular su creatividad; éste es
uno de los beneficios de gran importancia que proporciona el trabajo con
la danza, ya que por medio de ésta el niño tiene oportunidad de expresarse
libremente, lejos del contexto del adiestramiento a que se ve sometido en
la enseñanza tradicional que habitualmente recibe, posibilitando sumar día a
día nuevas experiencias en esa interacción con el otro, expresando con su
cuerpo mucho de lo que verbalmente no se atreve a decir, dejando fluir lo
que siente, descubriendo su esencia interior en un espacio que favorece un
ambiente para la diversión, la comunicación y la espontaneidad; contribuyendo
al desarrollo y fortalecimiento de la personalidad del niño síquicamente más
saludable.
El niño cuando está
bailando se le activa una región del hemisferio derecho correspondiente al área
de Broca del hemisferio izquierdo.
Este hallazgo refuerza la teoría gestual de la evolución del lenguaje. Los partidarios de la misma sostienen que el lenguaje evolucionó a partir de un sistema de gestos inicial hasta adquirir expresión vocal.
Este hallazgo refuerza la teoría gestual de la evolución del lenguaje. Los partidarios de la misma sostienen que el lenguaje evolucionó a partir de un sistema de gestos inicial hasta adquirir expresión vocal.






